
Título: Cormorán
Fechas: Agosto de 1969 – diciembre de 1970
Periodicidad: Irregular
Lugar de edición: Santiago de Chile
Comité de redacción: Editor: Enrique Lihn; Jefe de redacción: Germán Marín
Adscripción o filiación:
Editorial Universitaria; red de intelectuales y escritores de izquierda no militante vinculados a universidades y espacios culturales chilenos.
Colaboradores:
Nicanor Parra, Gerardo de Pompier (Enrique Lihn), Jorge Guzmán, Luis Oyarzún, Pedro Lastra, Mario Benedetti, Miguel Ángel Asturias, Manuel Puig, Severo Sarduy, Juan Carlos Onetti, Carlos Martínez Moreno, Cristián Huneeus, Fernando Alegría, Jean Michel Fossey, Miguel Littín, Raúl Ruiz, Enrique Juárez, Ariel Dorfman, Waldo Rojas, Antonio Skármeta, Hernán Valdés, Federico Schopf, Alfonso Calderón, Poli Délano, Hernán Lavín Cerda, Hernán Loyola, Jorge Edwards, entre otros.
Temas:
Unidad Popular; Cultura y política; Autonomía del arte; Revistas culturales; Política cultural; Intelectuales y compromiso; Literatura chilena; Literatura latinoamericana; Cine latinoamericano; Debate cultural; Izquierda chilena.
Notas:
Revista cultural fundada en 1969 y finalizada en 1970, con un total de ocho números. Cormorán se constituyó como un dispositivo de intervención crítica en los debates culturales y políticos del periodo inmediatamente previo y del primer año del gobierno de la Unidad Popular. Bajo la conducción editorial de Enrique Lihn y Germán Marín, la revista defendió una concepción no instrumental del arte, promoviendo una autonomía relativa del campo cultural frente a las estructuras partidarias, en diálogo crítico con diversas corrientes de la izquierda chilena.
Publicada al alero de la Editorial Universitaria, Cormorán articuló una propuesta estético-política que abordó literatura, artes visuales, teatro y cine, incorporando tanto producción nacional como internacional. La revista dio cuenta de encuentros clave como el Encuentro de Escritores Latinoamericanos de 1969 y el Festival de Cine Latinoamericano de Viña del Mar, así como de debates sobre el rol del intelectual, la cultura nacional-popular y la vía chilena al socialismo.
Su proyecto editorial se inscribe dentro de lo que Ángel Rama denomina “revistas programáticas” y constituye un antecedente fundamental para comprender la configuración de una poética cultural de la Unidad Popular, marcada por la heterogeneidad, la experimentación y la crítica al reduccionismo ideológico.
